Homilía
pronunciada por Mons. Diego Monroy Ponce, Vicario General y Episcopal
de Guadalupe, Rector del Santuario, en el encuentro
con los peregrinos de la Diócesis de Querétaro,
en el Paraje de S.S. Juan Pablo II, en el Álamo, Municipio
de Polotitlán, Estado de México.
14 de julio de 2010