l Santuario del Tepeyac, del
que la Sagrada Imagen de la Virgen de Guadalupe es como el
Corazón, ya desde el siglo XVI fue meta continua de
peregrinos. Los que han recibido el honor de ejercer ahí
el ministerio pastoral, así como todos los que se unen
a ellos para prestar la ayuda necesaria al orden del buen
funcionamiento del Santuario tienen ante sí una inmensa
tarea.
En
la Villa de Guadalupe es siempre fiesta por el constante concurso
de fieles y la oleada creciente de peregrinos que llegan de
lejos; allí se perdonan las distancias y todos se sienten
amigos. Se estima que en promedio ordinariamente recibimos
20,000 personas, los días entre semana, y en tiempos
vacacionales más de 170,000. Los fines de semana se
incrementan a más del 100 % del ordinario, teniendo
entre sábado y domingo 240,000 fieles.
Durante
el 11 y 12 de diciembre tenemos un flujo de ingreso al Santuario
de 100 000 personas por hora, lo que nos daría en el
año alrededor de 18 millones de personas. Diario se celebran
22 Eucaristías, y el sábado y domingo 27 y 28,
respectivamente; durante el año se atienden 2000 peregrinaciones
anotadas en nuestros libros y otras tantas no anotadas de toda
la República, del extranjero, así como al turismo
nacional e internacional, ya que después del Vaticano,
consideramos que es el segundo Santuario de la catolicidad más
visitado en el mundo.
La
Insigne y Nacional Basílica de Guadalupe, es la TIERRA
SAGRADA, el LUGAR DEL ENCUENTRO, donde el pueblo creyente experimenta
la presencia salvadora de DIOS, manifestada en la persona de
Cristo y María, nuestra Madre celestial.
Nuestro
reto es continuar creando con mayor eficacia y eficiencia día
a día, un espacio y un ambiente familiar de piedad, de
oración y de confianza; de contemplación y diálogo;
de conversión y alegría cristiana; de libertad;
de solidaridad y subsidiaridad evangélica. Nuestra Basílica
es UN LUGAR PRIVILEGIADO PARA LA EXPERIENCIA ESPIRITUAL Y RELIGIOSA,
LA PROMOCIÓN HUMANA, LA MANIFESTACIÓN DE LA FE,
EL COMPROMISO EVANGELIZADOR, UN ESPACIO SAGRADO DONDE RECONCILIADOS
COMPARTIMOS EL PAN EUCARÍSTICO Y FAMILIAR, DONDE SE MANIFIESTA
LA FUERZA DE LOS DÉBILES, EL CLAMOR DE LOS POBRES, LA
FUERZA DEL ESPÍRITU. PUNTO DE PARTIDA HACIA UNA NUEVA
ESPERANZA Y UN NUEVO AMANECER.
El
Plan Pastoral del Santuario de Guadalupe tiene dos objetivos
fundamentales:
UNA PASTORAL ORGÁNICA O DE CONJUNTO y UNA PASTORAL ESPECÍFICA
DE LA PEREGRINACIÓN o PASTORAL DE MULTITUDES. Dos líneas
de pastoral interrelacionadas, íntimamente unidas e inseparables.
En
nuestro PLAN PASTORAL, hemos tenido muy en cuenta las exhortaciones
y directrices de S. E. Cardenal Norberto Rivera Carrera, así
como las orientaciones del Consejo Nacional de los Obispos de
la Conferencia del Episcopado Mexicano para la Insigne y Nacional
Basílica de Santa María de Guadalupe.