Pastoral Profética
Archicofradía Universal de Santa María
de Guadalupe
La Archicofradía
de Nuestra Señora de Guadalupe, que originalmente era Asociación,
data del siglo XVI. Nació en el Santuario del Tepeyac, donde
se venera la imagen original de la Santísima Virgen María
en su advocación de Guadalupe.
El
Sumo Pontífice León XIII, en su Breve “Probe Novimus”
del 9 de septiembre de 1890 elevó la Congregación a
Archicofradía, en la Colegiata de Nuestra Señora de
Guadalupe, con la facultad de agregarse a ella todas las Cofradías
o Asociaciones de la República Mexicana que tengan la misma
advocación.
El
mismo Pontífice en su Breve “de More Romanorum Pontificum”
del 1° de julio de 1903, amplió las facultades de la Archicofradía,
concediéndole el derecho de agregarse a todas las cofradías
o Asociaciones existentes en el orbe católico que lleven el
mismo título de la Santísima Virgen de Guadalupe.
Su
objetivo consiste en favorecer y promover el culto público
y la devoción de la Santísima Virgen María en
su advocación de Guadalupe y la práctica de la caridad
en el apostolado comunitario, cuya actividad principal es darle apoyo
al peregrino en su visita al Santuario.
Las
actividades que se han realizado son las siguientes: