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Modo de rezar el Santo Rosario

Todos: Por la señal + de la Santa Cruz, de nuestros + enemigos líbranos, + Señor Dios nuestro. En el nombre del Padre, + y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Guía: "Señor mío Jesucristo..."

Todos: "...Dios y Hombre verdadero, me pesa de todo corazón haber pecado, porque he merecido el infierno y perdido el cielo, y sobre todo, porque te ofendí a ti, que eres bondad infinita, a quien amo sobre todas las cosas. Propongo firmemente, con tu gracia, enmendarme y alejarme de las ocasiones de pecar, confesarme y cumplir la penitencia. Confío me perdonarás por tu infinita misericordia. Amén."

Guía:" Abre, Señor, mis labios...".

Todos:"...Para alabar tu nombre, y el de tu Santa Madre, María de Guadalupe."

Guía: "Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo."

Todos: "Como era en el principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén."

OFRECIMIENTO DEL ROSARIO

Guía: Ofrecemos el rezo del Santo Rosario por... (intención)

Guía
: Los misterios que vamos a contemplar son... ( los que correspondan al día de la semana)

                                                                                               
Domingo y Miércoles:
Ver Misterios   
Lunes      y   Sábado:    
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Martes     y   Viernes:   
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Jueves:                           
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Guía:   
Primer misterio ... (ejemplo: La Resurrección del Señor)

Se reza un Padre nuestro seguido de 10  Avemarías y un Gloria.

Al terminar las oraciones se dice la siguiente jaculatoria:

Guía: "Mi corazón en amarte eternamente se ocupe"

Todos: "...Y lengua en alabarte madre mia de Guadalupe"

Se continúa de la misma manera los cuatro misterios restantes.

Al terminar los cinco misterios se dice:

Guía: Oh Soberano Santuario, Sagrario del Verbo Eterno.

Todos: Libra, Virgen, del infierno a los que rezan tu Rosario.

Guía: Emperatriz poderosa de Ios mortales consuelo.

Todos: Ábrenos, Virgen, el cielo con una muerte dichosa.

Se reza un Padre nuestro y tres Avemarías por las intenciones del Santo Padre.

Guía: Dios te salve...

Todos: Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra, Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva, a ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María! Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo. Amén.

Letanía lauretana

Señor, ten piedad - Señor, ten piedad
Cristo, ten piedad - Cristo, ten piedad
Señor, ten piedad - Señor, ten piedad
Cristo, óyenos - Cristo,óyenos
Cristo, escúchanos - Cristo, escúchanos
Dios Padre celestial - Ten misericordia de nosotros
Dios Hijo, Redentor del mundo - Ten misericordia de nosotros
Dios Espíritu Santo - Ten misericordia de nosotros
Trinidad Santa, un solo Dios - Ten misericordia de nosotros
Santa María - Ruega por nosotros
Santa Madre de Dios - Ruega por nosotros
Santa Virgen de las vírgenes - Ruega por nosotros
Madre de Cristo - Ruega por nosotros
Madre de la divina gracia - Ruega por nosotros
Madre purísima - Ruega por nosotros
Madre castísima - Ruega por nosotros
Madre virginal - Ruega por nosotros
Madre sin corrupción - Ruega por nosotros
Madre Inmaculada - Ruega por nosotros
Madre amable - Ruega por nosotros
Madre admirable - Ruega por nosotros
Madre del buen consejo - Ruega por nosotros
Madre del Creador - Ruega por nosotros
Madre del Salvador - Ruega por nosotros
Madre de la Iglesia - Ruega por nosotros
Virgen prudentísima - Ruega por nosotros
Virgen digna de veneración - Ruega por nosotros
Virgen digna de alabanza - Ruega por nosotros
Virgen poderosa - Ruega por nosotros
Virgen clemente - Ruega por nosotros
Virgen fiel - Ruega por nosotros
Espejo de justicia - Ruega por nosotros
Trono de sabiduría - Ruega por nosotros
Causa de nuestra alegría - Ruega por nosotros
Vaso espiritual - Ruega por nosotros
Vaso digno de honor - Ruega por nosotros
Vaso insigne de devoción - Ruega por nosotros
Rosa mística - Ruega por nosotros
Torre de David - Ruega por nosotros
Torre de marfil - Ruega por nosotros
Casa de oro - Ruega por nosotros
Arca de la alianza - Ruega por nosotros
Puerta del cielo - Ruega por nosotros
Estrella de la mañana - Ruega por nosotros
Salud de los enfermos - Ruega por nosotros
Refugio de los pecadores - Ruega por nosotros
Consuelo de los afligidos - Ruega por nosotros
Auxilio de los cristianos - Ruega por nosotros
Reina de los ángeles - Ruega por nosotros
Reina de los patriarcas - Ruega por nosotros
Reina de los profetas - Ruega por nosotros
Reina de los apóstoles - Ruega por nosotros
Reina de los mártires - Ruega por nosotros
Reina de los confesores - Ruega por nosotros
Reina de las vírgenes - Ruega por nosotros
Reina de todos los santos - Ruega por nosotros
Reina concebida sin pecado original - Ruega por nosotros
Reina elevada al cielo - Ruega por nosotros
Reina del santo rosario - Ruega por nosotros
Reina de la familia - Ruega por nosotros
Reina de la paz - Ruega por nosotros
Reina de nuestros pueblos - Ruega por nosotros
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo - Perdónanos, Señor
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo - Escúchanos, Señor
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo - Ten misericordia de nosotros.


Guía: Ruega por nosotros, Santa María de Guadalupe.

Todos: Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.
Guía: Ave María Purísima.

Todos: Sin pecado concebida.

 

Ofrecimiento de los 46 Rosarios


¡Oh Purísima Virgen de Guadalupe! A quien amo tiernamente como mi verdadera y dulcísima Madre dígnate admitirme en tu sagrada presencia; aquí vengo a ofrecerte unos de los cuarenta y seis rosarios con que deseo honrarte. Quiero hacerlo así, recordando el número de estrellas, que adornan tu regio manto.

También vengo, Soberana Señora, a pedirte el remedio de las necesidades públicas y de las particulares que me aquejan. ¿A quién he de recurrir, si no a Tí que eres mi Madre? Muéstrame la suave compasión que mostrase a Juan Diego.

Es verdad que no lo merezco porque no tengo las virtudes de aquel piadoso indio; más espero de tu misericordia que me darás un corazón puro y amante como el suyo, para saber agradarte. Así podré oír en el fondo de mi alma aquellas dulcísimas palabras que le dijiste “Hijito mío no te aflijas ¿Por ventura no estoy aquí yo que soy tu Madre? ¿No estás bajo mi amparo?”

Madre mía dulcísima, te suplico que bendigas a toda tu nación mexicana, para que venga a ella el reinado de Jesucristo. De modo especial, protege a los que te somos devotos, para que formando tu familia íntima en esta vida, tengamos la dicha de formar tu corte predilecta allá en el cielo, donde contigo alabaremos eternamente al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo… Amén.

 
 
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